Grecia arcaica y colonizaciones, unas notas, autor Hipolito Pecci, alijado en www.dearqueologia.com
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Grecia Arcaica: unas notas

LA ÉPOCA ARCAICA (SS. VIII-VI a. C.)

  

Sin embargo con el paso del tiempo se fue produciendo un cambio en la situación lo que llevó a que los distintos estados estuvieran sacudidos por contrastes sociales que a la larga provocarían la desaparición de las elites dominantes.

Una parte del pueblo comenzó poco a poco a conseguir enormes fortunas por medio del comercio, y de esta forma fueron capaces de hacerse con los beneficios económicos y empezaron a tener un peso en la vida política de su ciudad. Este proceso de transformación se hizo más intenso y más veloz en esta época, cuando los intercambios entre los diferentes grupos volvían a florecer, lo que propició la aparición de estos nuevos ricos, gracias sobre todo al hecho de que a partir del siglo VIII a. C. se reanuda la actividad colonizadora, los ciudada­nos, en busca de un mejor modo de vida, emprendieron diversos viajes hacia otros lugares en lo que se denomina LA GRAN COLONIZACIÓN GRIEGA; así en su búsqueda de nuevos territorios se expandieron por el mar Negro y todo el Mediterráneo, excepto Siria, Palestina y Egipto, aunque en este territorio se establecería una colonia, Naucratis.

Los orígenes de estas migraciones fueron diversos:

  •  Necesidad de buscar medios de subsistencia; la península helénica contaba con escasez de tierra fértil y la existente se encontraba en manos de las minorías dominantes.   

  • Motivos políticos; Cuando una parte del pueblo se vivía oprimida o era perseguida por cualquier motivo, se marchaba de su ciudad hacia otros lugares. 

  •  Algunas ciudades reanudaron la producción de bienes artesanales o actividades mercantiles, con lo que se buscó un alivio a la creciente superpoblación. En otros casos los nobles propiciarían esta colonización en busca de nuevas materias primas y de otros mercados en donde colocar sus productos. 

Estas colonizaciones no partieron de la propia polis, sino de grupos particulares de ciudadanos que marchaban fuera de su ciudad de origen por iniciativa propia, no obstante el Estado en algunas ocasiones proporcionaba medios con el fin de que se pudiera llevar a buen término, si bien de una forma interesada puesto que el nuevo asentamiento pronto comenzaba a ser dependiente de los productos que la metrópolis le suministraba.

La colonización griega y fenicia

Al frente de la expedición se encontraba un Oikistés, personaje elegido por los viajeros, aunque en alguna ocasión era designado por el Estado; este hombre era responsable de todo lo que acontecía durante la travesía y el encargado de fundar la nueva colonia o Apoikia, así como de mantener los contactos con la metrópolis pero sin depender políticamente de ella.

En teoría en estas nuevas ciudades no existían privilegios para nadie, la capacidad personal y los méritos eran los aspectos que decidían la pertenencia de cada individuo a una jerarquía o clase social y política determinada.

 

La Gran Colonización comenzó en Asia Menor, sobre todo en Mileto, que colonizó zonas del mar Negro, de la isla de Eubea, la ciudad de Calcis frente al Atica, de Corinto, de Megara.....siendo estas las zonas más importantes desde donde parten las expedi­cio­nes. Las colonias más importantes son Bizancio en el Mar Negro; en el delta del Nilo el monarca egipcio permitió el asentamiento de la colonia de Naupacto o Naucratis; en el Norte de Africa aparece Cirene; el Sur de Italia junto con Sicilia sería conocido como la Magna Grecia y aquí la primera colonia fundada en el año 776 a. de. C. fue Cuma al Sur de Roma, que pasó a llamarse en pocos años Neapolis, en la costa oriental de Sicilia se fundan Siracusa y Agrigento; Sibas que tuvo un gran desarrollo; en la desembocadura del Ródano la colonia de Massalia (Marsella), que muy pronto se convertiría en metrópoli de colonias asentadas en la costa oriental de la península Ibérica.

Hacia el siglo VI a. de C. la colonización se frenó en el Occidente debido a una nueva potencia que comenzaba a aparecer en el Mediterráneo Occidental, Cartago.

Los cartagineses, aliados con los etruscos, impidieron la expansión de los griegos después de enfrentarse a ellos en el año 554 a.C., mientras que en el Oriente los persas serían los encargados de acabar con los movimientos colonizadores helenos.

 CONSECUENCIAS DE LA GRAN COLONIZACIÓN

 

El asentamiento de los griegos en diferentes zonas del mar Mediterráneo trajo consigo una serie de efectos tanto para la población foránea como para la autóctona de las regiones en que se establecieron:

  • La economía de todo el mundo griego se benefició de la colonización, además algunas ciudades se especializaron en productos; por ejemplo Calcis y Corinto en metalurgia, Corinto y Atenas en cerámica o Megara en textil.

  • Todas las colonias eran costeras para favorecer el comercio marítimo, pero influyeron en las poblaciones indígenas del interior ayudando a la civiliza­ción de estos pueblos.

  • Los colonos fueron poblaciones que progresaron rápidamente, aunque no perdieron la relación con sus metrópolis, por lo que hacían traer productos de la península Helénica a los que estaban acostumbrados, aceite, vino, cerámica, etc.

  • Esta demanda de  artículos favoreció a la metrópolis en las activi­dades económicas e introdujo nuevos objetos y alimentos en los territorios donde se instalaron.

  • Las colonias poco a poco se convirtieron en lugares autosuficientes y en ciudades capaces de exportar. Los comerciantes que traficaban con las colonias establecieron relacio­nes con las poblaciones indígenas.

  • El aumento de alimentos puso a disposición de la artesanía mano de obra que no se necesitaba en agricultura.

  • El comercio a distancia obligó a una mejora de las naves. Las naves de cincuenta remos fueron reemplazadas por las naves con velas.

El descubrimiento más importante fue la adopción de la moneda que apareció en el siglo VII a. C., se desconoce si por descubrimiento de los griegos de Asia Menor o como imitación de un país del interior de Asia Menor, Lydia. Sea como fuere el hecho es que la moneda tendría una gran repercusión social, permitiendo acumular más cómodamente un tipo de riqueza mobiliaria; no obstante muchas regiones del norte y centro de Grecia durante mucho tiempo no utilizaron la moneda y siguieron practicando el trueque, a causa de ser zonas muy atrasadas.

CAMBIOS POLÍTICOS Y SOCIALES

Paulatinamente muchos integrantes del pueblo o demos comienzan a tener medios tanto económicos como culturales para poder participar en la vida política; a esta situación también se añade el hecho de que se producen transformaciones dentro del ejército, pues se da una evolución de la técnica militar y el armamento, haciéndolo menos costoso y más ligero, lo que lleva a una situación conocida como revolución hoplita.

Muchos ciudadanos de la clase media consiguen acceder a la compra de armas, pasando a formar parte del ejército como hoplitas, es decir, soldados de infantería; el hecho de que existiera un mayor número de soldados produjo un cambio la arte de la guerra.

Comenzó a utilizarse un orden de batalla cerrado y compacto conocido como falange, en donde no era tan importante el valor como la disciplina. La cuestión  fundamental era el mantenimiento de la formación en todo momento, para lo que se hacía esencial la obediencia. A la larga se demostró que la nueva técnica era muy superior a la antigua, pero también tuvo una consecuencia social, pues las oligarquías ya no eran el elemento insustituible en el ejército ya que los elementos de la clase “media” hoplítica quitó el monopolio de la guerra a los componentes de las elites, y en estos momentos se veía fuerte para intentar eliminar sus privilegios y su protagonismo político.

La estructura política se basaba en la aristocracia, en las grandes fami­lias, aunque esta situación sólo era posible en las pequeñas ciudades, ya que con la colonización de nuevas tierras se estima inadecuada, puesto que con la multiplicación de las relaciones comerciales se hacía necesaria la codificación escrita de derecho. Por esto uno de los primeros pasos para la democracia sería recoger las leyes por escrito con el fin de impedir interpretaciones arbitrarias y fuera más objetiva para todos los ciudadanos.

Muchos ciudadanos de la clase media consiguen acceder a la compra de armas, pasando a formar parte del ejército como hoplitas, es decir, soldados de infantería; el hecho de que existiera un mayor número de soldados produjo un cambio la arte de la guerra.

Reconstrucción hipotética de un hoplita griego

Comenzó a utilizarse un orden de batalla cerrado y compacto conocido como falange, en donde no era tan importante el valor como la disciplina. La cuestión  fundamental era el mantenimiento de la formación en todo momento, para lo que se hacía esencial la obediencia. A la larga se demostró que la nueva técnica era muy superior a la antigua, pero también tuvo una consecuencia social, pues las oligarquías ya no eran el elemento insustituible en el ejército ya que los elementos de la clase “media” hoplítica quitó el monopolio de la guerra a los componentes de las elites, y en estos momentos se veía fuerte para intentar eliminar sus privilegios y su protagonismo político.

La estructura política se basaba en la aristocracia, en las grandes fami­lias, aunque esta situación sólo era posible en las pequeñas ciudades, ya que con la colonización de nuevas tierras se estima inadecuada, puesto que con la multiplicación de las relaciones comerciales se hacía necesaria la codificación escrita de derecho. Por esto uno de los primeros pasos para la democracia sería recoger las leyes por escrito con el fin de impedir interpretaciones arbitrarias y fuera más objetiva para todos los ciudadanos.

En este momento se produce un fuerte enfrentamiento puesto que las oligarquías estaban en contra de  codificar la legislación, ya que perderían todo su poder y su situación de privilegio. Sin embargo, debido a la presión del pueblo no tendrían muchas opciones, así en todas las ciudades griegas se producen enfrentamientos entre las elites y el pueblo.

Tras numerosos enfrentamientos, se consigue crear la figura de un legislador conocido como NOMOTETES y un arbitro o AISIMNETES. Ambos, de común acuerdo, nombraron a una persona cuya misión fue la destrucción del estado oligárquico, y ser el moderador de las luchas sociales, para poder hacer realidad parte de las pretensiones del pueblo.

En las ciudades en donde las luchas sociales no terminaron, se implantó la figura del tirano que se hizo cargo de esas funciones. La tiranía es una institución estrictamente griega que se utiliza desde mediados del siglo VII a. C. hasta el final del siglo VI a. C.; el cargo normalmente era ocupado por un aristócrata que por diversas razones había defendido la facción popular y con él se consiguió derribar a las grandes familias.

Estos nobles suelen pasarse al pueblo por ambición personal y a menudo utilizan la represión como forma de actuar, tanto de los ciudadanos como de las grandes familias aristocráticas, por lo cual se suele rodear de una guardia personal. Sin embargo, es cierto que muchos de ellos protegieron al pequeño campesinado y realizaron una política encaminada al desarrollo de las actividades económicas y de las grandes obres públicas.

En definitiva, la tiranía fue un paso necesario para la transición desde un régimen oligárquico a una forma de gobierno democrática



 

       

       

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