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Esparta, rica en
su valle, pero pobre en sus montañas, la región carvenosa
y escarpada Lacedemonia, hizo del dominio de su área
circundante, una necesidad vital, surgiendo pueblo de rasgos
específicos.
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Paisaje de Dodona desde el teatro |
Los lugares
sagrados como Dodona y Delfos, fueron, en sus comienzos,
espacios sacros de pastores. Olimpia, situada en la gran curva
de un río, con una ribera plana, constituyó el lugar propicio
para la celebración de juegos y carreras.
Grecia presenta zonas propicias al
aislamiento, las montañas de Creta y Eubea mantenían el
aislamiento de los tiempos antiguos, hasta hace algunos años.
Arcadia, aislada, era la parte más remota del Peloponeso,
durante el siglo IV a.C. tenían la fama de estar habitada por
los más primitivos, entre los griegos.
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La Grecia Geométrica y Clásica
amplia su radio de expansión geográfico. Las tres cuartas partes
de la Grecia continental son montañosas, pero las llanuras
costeras y ciertas áreas del interior son muy ricas, como sucede
en lugares de Creta.
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El marco geográfico se caracteriza
por la presencia de la trilogía fundamental de los paisajes
mediterráneos, el mar, la montaña y la llanura.
El espacio del mundo
griego presenta un centro muy claro sobre el cual se
disponen las áreas periféricas. Se trata de un espacio
compartimentado en realidades opuestas, montañas y
valles, islas y continente. Presenta un mundo
determinado por un clima y una vegetación. |

Vista del
emplazamiento de Meteora |
El centro es el mar Egeo, un mar
intermedio, suavizado por las aportaciones del Mar Negro. Un mar
de contrastes, peligroso y temperamental en cualquier época del
año, se trata de un canal de comunicación, entre las masas de
aire que se forman en el macizo danubiano: el boras en
invierno y el meltem en verano. La periferia esta formada
por las alturas que rodean dicho mar, donde se forman puertos
naturales, necesarios para atravesarlo. Al Norte, los Montes
Rodopi; los valles de Vardar-Axios y del Evros-Maritsa (Perelik:
2191 m.).
Una segunda barrera montañosa,
constituida por los Grandes Balcanes o Stara Planina, que
dominan el Danubio (Botev: 2376), alturas que se prolongan en
las tres penínsulas de la Calcídica. En el oeste, el relieve es
increíble, macizos más compactos, de grandes alturas: la
cordillera de los Helénidas. Las aguas vierten al mar, cuando no
se lo impiden los karst. La barrera montañosa, orientada
NO ÷ SE, desde Iliria hasta el Peloponeso, con un abertura:
Corinto. La línea de crestas se mantiene, al norte del golfo,
cercana a los 2500 m, Pindo: 2637 m., Parnaso: 2457, y al sur,
Killini: 2367 m. y Taigetos: 2407 m. En la vertiente interna
esta el ángulo formado por la cordillera, el Rodopi y el Olimpo
(2917 m.). Las fronteras orientales presentan perfiles gastados,
alternando con grandes cuencas de ríos irregulares. Al sur el
Egeo se cierra por un arco de islas, Citera, Creta, Kasos,
Karpazos y Rodas que se unen al Taurus. |