LOS CELTAS: Edad de Hierro I, La Tène

El arte celta.

 

Se suele identificar a los celtas con un determinado estilo artístico, que dará nombre a la segunda Edad del Hierro o Cultura de la Tène.

Los celtas no crearon una arquitectura monumental ni esculturas parecidas a las del mundo clásico. En la cultura de Hallstatt se imponen las decoraciones geométricas y abstractas, existiendo un cierto rechazo a la representación de la figura humana . En épocas muy tardías aparecen algunas imágenes bicéfalas o bustos de guerreros en piedra. Entre los siglos V y I a. C. se suceden distintos estilos,  alcanzando su mayor expresión en el siglo III a. C.

Las mejores muestras del arte celta se limitan a objetos muebles, fundamentalmente armas, pero también joyas y vajilla[2].

Se podría hacer referencia a dos períodos delimitados cronológicamente:

 

1.Hallstatt, decoración geométrica de espadas, cinturones y joyas, y los pequeños carros con representaciones de pájaros o figuras femeninas.

 

2.  La Tène, marcadas influencias mediterráneas, el arte es sobre todo ornamental con materiales ricos y brillantes. Abundan las representaciones zoomorfas. En el siglo IV a. C. aparece el esmalte aplicado a brazaletes, fíbulas y torques.

 Los poetas gozaban de un gran respeto entre los pueblos celtas, y su preparación les ocupaba bastantes años, en donde aprendían tanto gramática como numerosos poemas. Según la rama que llevaba se sabía de que poeta se trataba: la de bronce, simbolizaba a un poeta nuevo, la de plata, al que tenía mayor experiencia, y la de oro al poeta de mayor calidad.

Religión

A la falta de documentación escrita se le une el problema del carácter secreto de muchos de los cultos celtas, debido en gran parte al poder político y al elitismo de los sacerdotes, conocidos como druidas, que tenían una elevada posición social y un alto nivel cultural, por lo que también tenían una gran influencia política, siendo consultados por los príncipes y los jefes de los clanes. Estaban exentos de pagar impuestos y de hacer el servicio militar. Los aprendices a druidas en ocasiones llegaban a estudiar hasta veinte años. La característica esencial de la religión celta era el misterio y la exclusividad.

Predecían el futuro por el vuelo de las aves, sacrificaban animales, en ocasiones especiales, sacrificios humanos, y por medio de ellos también predecían el futuro. Esto ha sido confirmado arqueológicamente. Se creía que podían adoptar cualquier aspecto, controlar el clima, ser invisibles, viajar en el tiempo, etc.

Los druidas también ejercían de jueces, puesto que tenían la facultad de ser ayudados por los dioses. También se juzgaba al azar, mediante el juego de los palitos.

En muy raras excepciones se realizaban imágenes humanas de los dioses, por lo menos antes del período de La Tène, las escasas existentes están realizadas por artistas que tienen influencias grecorromanas. Las divinidades y ritos religiosos celtas se confundieron con sus paralelos grecorromanos durante la dominación romana.

 

Reconstrucción hipotética de ceremonia céltica

Los dioses zoomorfos eran muy importantes dentro de la religión romana, pues representaban las fuerzas de la naturaleza teniendo diosas con figura de caballo, dioses con formas de toros carneros y otros poderosos animales machos.

El año religioso se basaba en el paso de las estaciones y los cambios en la Naturaleza provocados por la luna y el sol, mientras que el civil se dividía en verano e invierno. El verano empezaba el primer día de mayo y el invierno el primer día de noviembre.

Se creía en la resurrección y la vida después de la muerte, e inclusive creían que podían morir en la otra vida y volver a nacer en ésta.

Los jefes eran elegidos entre los guerreros más fuertes, y su símbolo era una espada, quizás de aquí proviene el mito de Arturo.

Tenían Furias de las Batallas, diosas que no luchaban en las batallas, pero sí ayudaban a alcanzar el triunfo, asustando al enemigo, y también con relación a la guerra afirmaban que existían una serie de presagios para indicar que había días en que no era propicio luchar o comenzar una batalla.


[2] Mundos del pasado. The Times

 

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